Entrevista a César Jones en el marco del ensayo "La reinvención del sexo y el deseo en la cuarentena" (Revista Ñ, Clarín).
Por Daniela Pasik.

 

-Antes de la pandemia, cómo venía la protoindustria del porno acá y, si te dan ganas, incluso también en el mundo.

-Previo a la pandemia, la pequeña industria porno argentina venía produciendo films y novedades potentes e interesantes, respectivamente.  Aparecieron nuevos realizadores y productores y también una nueva camada de performers.  Un estado de brotes verdes, podría decirse.

 

-¿Cómo te reinventaste ahora en el aislamiento, vos, y cómo ves que se reinventa el porno en general? 

-Caí en fase, para usar una palabra muy en boga.  Terminé de rodar justo antes de que el COVID-19 hiciera su aparición y actualmente estoy en plena postproducción del que viene siendo mi decimonoveno largometraje en el género: “VICIOS de FAMILIA 3: LAS DEPRAVADAS”.   Además, estoy embarcado en un proceso general de remasterización de mis films de la década pasada (pre HD). De manera que no tuve que reinventarme, al menos por ahora.  La industria a escala eventualmente lo hará, se instaurarán protocolos y el virus declinará una vez llegado a su cresta; como cualquier otro, supongo.  Por otro lado, el porno es energía pura y bruta abriéndose paso y encontrará el cauce a como dé lugar.  De la misma forma en que lo harán sus hermanos de sangre: naturaleza y capitalismo.

 

-Cómo ves el futuro inmediato, en plan: ¿cómo y cuándo van a filmar pornos otra vez?  ¿Cambiarán? ¿Qué pensás?  Acá en la Argentina y en otros lados.

-En lo inmediato hay una retracción de la actividad, como la hay en casi todas las otras esferas del quehacer humano.  Estimo, y ojalá no me equivoque, que más temprano que tarde el mundo, y con él el porno, retomará su actividad habitual, incluso con redoblado brío.

 

-Decís que la pequeña industria porno venía produciendo films y novedades potentes e interesantes, respectivamente.  Que aparecieron nuevos realizadores y productores y también una nueva camada de performers.  ¿Quiénes son?  ¿Podrías dar algunos ejemplos?

-Entre directores/productores podemos nombrar a Mauro Albarracín, que tiene veintidós años y ya realizó sus primeros trabajos porno; Kenny Heat, también muy joven, muy buen y joven actor, protagonista de mis dos últimos films,  que ha pasado a producir y dirigir.  Ambos se han dedicado a realizar cortos porno, en el caso de Kenny con más frecuencia, Mauro se toma su tiempo entre producción y producción. Luego tenemos a Daniel Cornaglia, de Córdoba, un poco mayor que los anteriormente nombrados pero que no deja de ser un realizador y productor joven, que ya tiene algunos largometrajes en su haber y venía produciendo con fuerza hasta el comienzo de la cuarentena (estaba en medio del rodaje de un nuevo film y de una miniserie porno). 
En cuanto a actores, el ya mencionado Kenny Heat, por supuesto Stefy Quinn, una aparición muy fulgurante de este último tiempo, en el que también emergieron figuras relevantes como Juan Donner, Sean Stone, Carrie Mack o Malayia Wolf, por nombrar algunos de una lista bastante más extensa.

 

-Cuando termines la postproducción de “VICIOS de FAMILIA 3: LAS DEPRAVADAS”, ¿qué vas a hacer? ¿Cómo la presentarías, por ejemplo, si seguimos en aislamiento? ¿Posponés estreno? ¿Cómo pensarías un próximo proyecto en esta situación? ¿O ni te imaginás?

-En cuanto a la posible presentación de “VICIOS de FAMILIA 3: LAS DEPRAVADAS”, veré cuál es el cuadro de situación cuando llegue ese momento, o bien cuando se acerque, porque una avant premiere requiere de cierta planificación, obviamente.  No descarto la posibilidad de una presentación online; si se pueden dar clases por zoom también se puede presentar una película porno de manera virtual, eso no me va a detener. 
Respecto de cómo encarar una nueva producción, lo evaluaré cuando llegue el momento, y obraré según dicten las circunstancias.


César Jones, 4 de agosto de 2020.