Entrevista censurada a César Jones para la Universidad General Sarmiento, Taller de Radio II.

A continuación, una entrevista que me hicieron estudiantes de periodismo de la Universidad General Sarmiento y que, luego de un largo manoseo que tengo fehacientemente acreditado en mi celular, fue censurada.
Breve racconto: primero quisieron publicarla censurando una de mis respuestas. Me negué rotundamente. Adujeron que temían represalias de sus compañeras feministas y la reprobación de profesores que adscribían a dicha ideología. Les dije que no podía creer semejante acto de censura y autocensura en un ámbito que debería ser un templo del libre pensamiento y la libertad de expresión, más aun tratándose de una carrera periodística. Me dijeron que tenía razón y que la iban a publicar. Hoy, finalmente, me informaron que decidieron dejar la nota de lado, reemplazándola por "un informe sobre el porno argentino con datos sacados de internet". 
Seguramente ha de haber sido un hecho aislado.
En todo caso, aquí la entrevisa completa, que precavidamente concedí por escrito.


-Con el auge del empoderamiento femenino, vos en particular, ¿notás que más mujeres consumen porno?

Lo que vos llamás “auge del empoderamiento femenino” es un eufemismo del feminismo de la tercera ola, que designa una ideología medieval, policíaca y vengativa, disuelve al sujeto bajo el sesgo identitario del grupo y hace de la mujer una víctima ubicua y eterna. Vaya “empoderamiento”, ése. Luego, y en cuanto a tu pregunta puntual, no me dedico a las estadísticas, pero me ha parecido notar que el hecho de que este movimiento se haya vuelto discurso único en ámbitos educativos, culturales, políticos, etc., no ha tenido ninguna incidencia sobre el gusto de las mujeres por el porno. Lo que sí he notado, porque las evidencias están a la vista, es el afán prohibicionista y censor de este neofeminismo, cuyo único sueño húmedo parece ser el de provocar o inducir censura directa o indirecta en programas de TV, concursos de belleza, desfiles de modelos y un largo etcétera. Respecto del porno específicamente, tenemos una mitad –las autodenominadas “abolicionistas”- que hacen lobby para prohibirlo, lisa y llanamente. La otra mitad, entretanto, pretende educarlo y enseñarle buenos modales. Es decir, en un territorio que es por definición el imperio del ello, pretenden que mande el superyó. Si existe una empresa más torpe, avísenme. En fin, suerte con… ello.

-Las producciones nacionales, ¿tienen público en el extranjero o se consumen principalmente acá?

En mi caso se consumen tanto aquí como en el extranjero, ya que su principal fuente de comercialización es una serie de plataformas Pay per View y Video on Demand emplazadas en distintos sitios del mundo y con acceso irrestricto para los usuarios de todo el orbe.

¿Qué afecta al despegue de la industria porno en Argentina? Teniendo en cuenta industrias como la norteamericana o la japonesa.

La protoindustria argentina tuvo sus despegues (con Maytland y sus primeros sucesos, a fines de los ochenta y con el auge del formato DVD a principios de la década pasada). Creo que fueron oportunidades de crecimiento desbaratadas desde dentro (búsqueda de dinero fácil privilegiando cantidad por sobre calidad, arribismo, falta de productores con visión de mediano y largo plazo, ausencia casi total de riesgo empresarial, etc.). No obstante, Argentina no es un país industrial en general, y no sólo en lo que atañe a cine porno. Todo lo contrario de lo que ocurre con las naciones mencionadas en tu pregunta. Por eso la comparación que allí se sugiere no es viable.

La llegada de la tecnología a más manos, ¿abarata los costos de realización de los proyectos?

La democratización, por así decir, del uso de la tecnología audiovisual y la mayor simpleza que ofrece su manipulación no abaratan necesariamente los costos. Creo que el último gran cambio en tal sentido fue el paso del fílmico al video. Al día de hoy, sí, podés filmar una producción con celulares y luz natural, pero la mayor parte del porno profesional –que muchas veces se monetiza lateralmente y llega gratis al consumidor final- necesita kilos y kilos de luz, cámaras de últimas generación y recursos humanos que no son precisamente módicos.


¿Cómo afecta a la industria nacional porno el acceso a INTERNET?

Personalmente me afectó para bien; pude expandirme, a mi manera microbiana y tercermundista, al espectro internacional, lo cual me permite sobrevivir en el género; cosa que difícilmente podría haber logrado si las circunstancias me hubieran obligado a ceñirme a la endogamia local.

¿Cuáles son los presupuestos que se manejan al momento de encarar una película?

Los presupuestos son en extremos variables, entre películas de bajos y altos recursos, pasando por toda la gama de en medio y las coproducciones con aportes de capitales extranjeros. No tengo cifras oficiales o extraoficiales para proveer en ese sentido.

¿En qué circuitos se pueden ver tus obras?
Como mencionaba anteriormente, se pueden ver en una veintena de plataformas Pay per View y Video on Demand (AEBN, Adult Empire, entre las más importantes) y también se editan pequeñas tiradas en DVD, exclusivamente para nuestro país y a través de Buttman Argentina (hay una franja de espectadores, sobre todo en Latinoamérica y entre los que me cuento, que todavía disfruta de tener su película en formato físico).

¿Qué proyectos tenés a futuro?

Tras la salida, a fines del año pasado, de nuestro más reciente film (ADICTAS AL JUEGO SUCIO 1), nuestro grupo realizador LPsexxx se encuentra en plena preproducción de una nueva película, por ahora sin título y con casting en marcha.


César Jones, 13 mayo de 2019.