Entrevista a César Jones para el diario universitario La U (por Brenda Ficher).

 

"En el porno, estamos hablando de un dispositivo representacional"

La U entrevistó al director de cine XXX César Jones. Picante.


Según Brenda Ficher
 
El cine porno se está reinventando, o al menos así lo entiende el director César Jones, formado en la Universidad de La Plata y uno de los nombres más conocidos del género.
“El cine me fascina desde que tengo memoria y, dentro de ese espectro, aparece el porno desde mis primeros descubrimientos, de cuando era púber, el hacerme de mis primeras cintas... Esa fascinación retomó sus ansias de una manera más sistemática cuando ingresé en la carrera, que me proveyó de conocimientos y elementos para poder pensarlo de una forma un poco más conistente. A la vez, ese proceso dio lugar a que me planteara el dejar de ser espectador del género y pasar a intentar realizarlo”, nos dice.
No fue de golpe, de un día para el otro, que se levantó y se sintió arrobado por el porno, sino que fue algo de carácter procesual -así lo describe Jones-, como la mayoría de las decisiones de esta índole. Pero cuando se le pregunta por la elección del género dice: “Dudo de mi respuesta, porque la repito de forma automatizada. Me pregunto si no habrá cristalizado y yo sigo respondiendo como un androide… pero mi hipótesis es que tiene que ver con el gusto, la sensualidad. Ese tipo de ingredientes se cocinan en el inconsciente y uno sabe poco”.
 
Entonces, ¿podrías definir tu cine?
No sé si puedo pensar mis películas bajo la lógica de la diferencia con las películas del otro; quizás lo contrario. Si pudiera trazar un hilo conductor de todas las que hice, podría ver que son la consecuencia de una mirada honesta sobre un determinado recorte del mundo, de la realidad de ese mundo en clave erótica. Luego los resultados son harina de otro costal. Pudieron haber salido bien, o regular o desastrosas, pero la intención de plasmar esa mirada, que es un poco mi huella digital/espiritual como individuo, es la que conecta cada una de las películas y este hacer en general.
 
Uno de los grandes precursores del género en el país, Víctor Maytland aseguró a La U que el porno estaba bastante muerto y que vos eras el único que estaba todavía trabajando en una película producida.
Es relativo, porque él mismo, a partir de la generación de las Fiestas de Sodoma, lanzó ya dos películas de manera independiente. Además, este año, Tony Panero, un gran amigo y colega, también editó comercialmente una nueva película, y la lista no se agota allí, claro. Además hay gente que trabaja exclusivamente en canales web y para nichos específicos del exterior y es muy difícil identificarlos. Nosotros somos los que tenemos una cara pública, fronteras adentro, pero hay gente que produce de manera semiprivada y no es tan conocida. Mi teoría es que el cimbronazo y el reacomodamiento de paradigmas que significó el emplazamiento de la web como lugar privilegiado en donde traficar nuestros bienes culturales, nuestras películas porno, a Víctor lo desbordó. Creyó ver en ese cambio intenso una sentencia de muerte, en lugar de percibir lo que yo avizoro y sobre lo que trato de "surfear": es un cambio de teatro de operaciones, pero de ninguna manera un sepelio.
 
¿Y de qué manera se da esta relación con el cambio de paradigma?
Dadas sus características, el porno obró ua suerte de maridaje con la web, casi podríamos ponerlo en estos terminos. Así, la aparición más importante que aparejó este apersonamiento de la web en el campo de lo pornográfico no tiene que ver con los videos amateurs, ni con ese falso binarismo que dice que esos videos van a acabar con el porno industrial. Creo que lo más interesante es el mestizaje entre el porno amateur (que es uno de los apersonamiento menos fulgurantes de este nuevo escenario), el porno hecho por pequeñas y grandes productoras que nacieron al influjo de INTERNET -que es lo más interesante e intenso que propició la Red en relación al porno-, y las industrias y las formas más tradicionales de hacer hardcore una vezreacomodadas alas nuevas exigencias del tráfico y comercialización virtuales.
 
Entonces el futuro aparece prometedor.
Es un panorama muy estimulante, sí. Pero hacia dónde se dirige esta nave, no tengo la menor idea. Yo soy medio miope para avistar ese tipo de movimientos a gran escala.
 
¿En qué proyecto estás trabajando ahora?
Ahora estoy en fase postproducción de mi última película, que se rodó hace unos meses. Todavía no tiene un titulo, en realidad sólo uno provisorio (“Visiones de un erotómano”), pero que no creo vaya a ser el definitivo, sino que es sólo una referencia. La faena creativa y laboral están ocupando hoy día gran parte de mi vida: edición, edición y más edición. Estimo que la película estará disponible, con viento a favor, para abril o mayo.
 
¿De qué manera se lanzan las películas dentro del género?
En Argentina y en formato físico, en DVD o quizás Blu-Ray, pero éste último aún no termina de explotar en nuestro país. Luego, tanto en Argentina como en países limítrofes, los films son lanzados por la compañía editora Buttman Argentina, que es la "sucursal" local de una de las compañías editoras porno más famosas del mundo. Eso me asegura una distribución importante, buen grado de difusión y el hecho de que mis películas vayan acompañadas de un sello que ya genera atracción per se. Igualmente, lo más usual es que las películas vayan a dar a gran cantidad de sitios de VOD (video on demand), en donde el usuario puede visionar digitalmente cada una de las películas y el titular de los derechos de los contenidos va a porcentaje con los webmasters que dirigen ese tipo de sitioa. Así, de acuerdo a la cantidad de minutos visionados por película, un porcentaje le corresponde al site y otro al aportante de contenidos. Esta última modalidad es la que básicamente, hace años ya, me está sosteniendo económicamente. Yo vivo de este trabajo, desde hace mucho. Lo que cambió fue la procedencia de los flujos más importantes de dinero. Vivo con lo justo, contento y feliz de poder hacer lo que amo, pero con aspiración de mejorar mi situación económica. Antes, por ahí, las ventas en formato físico constituían la principal fuente de ganancias y, hoy, eso sucede con los aportes que generan estos sitios VOD. Es otro signo más de cómo ha cambiado el estado de cosas en cuanto a la comercialización y venta de las películas porno.
 
¿Hay relación entre la pornografía y la prostitución?
El porno es una expresión cinematográfica, aunque algunas veces tienda a homologárselo con la prostitución. Las diferencias no tienen que ver con una apertura de paraguas moral, para decir “cuidado con la prostitución, el porno es otra cosa”, tratando de ubicar al porno como algo moralmente superador, porque, de hecho, no tengo ninguna objeción que hacerle a la prostitución si se ejerce libre de trata de blancas. Pero en el porno estamos hablando de un dispositivo representacional, y eso funda una diferencia crucial.
 
¿Le vendría bien al género tener algún representante del porno en la televisión o en el cine no porno?
No sé si necesita esa ayuda y cuánto puede influir. No creo que el porno necesite un respaldo de afuera, como si fuera un hermano mayor, que legitime o que sirva como afluente de público. El consumidor de porno ya se siente atraído por el género, sin necesidad de que ninguna película o serie se lo enfatice. Más bien le serviría a la televisión darse la oportunidad de explorar el tema con un mínimo de talento y dignidad, que es todo lo que le faltó, por ejemplo, a la tira “Condicionados”.
 
¿Le serviría al género tener algún subsidio del INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales)?
Por el momento, no hay relación alguna y todo el sistema de subsidios y declaración de intereses, todo lo que conforma la logística del INCAA, no incluye en su horizonte de expectativas al cine porno. No sé qué pasará en algún futuro muy lejano, en una galaxia muy lejana. Para un ente oficial, apoyar un género cuyo código de base es el sexo explícito no sería precisamente algo políticamente correcto, a pesar de que los prejuicios contra el género han ido menguando y se declama mucha libertad en cuanto a la vida sexual del colectivo social. Que el porno pueda ser aceptado dentro de los parámetros del INCAA es algo que veo muy remoto y no sé si algún día ocurrirá. Pero, si algún día sucediera, sería bienvenido en tanto no implicara ningún intento disciplinador (me pregunto si es esto posible). Mientras tanto, que eso no suceda hoy tampoco es algo para lamentarse. Cualquiera que transite el porno argentino está lo suficientemente entrenado a fuerza de dificultades como para poder gestionarse de un montón de maneras muchas veces mixtas y entrecruzadas. Incluso en aquellas latitudes donde el género cobró un vigor muy importante, tampoco recibe subsidios oficiales ni nada por el estilo. El porno, en ese sentido, es un género cabalmente independiente.
 
 
Filmografía:
 
Visiones de un erotómano (César Jones, Buttman Argentina, en postproducción, 2013)
Zorra (César Jones, Buttman Argentina, 2011)
... y el sábado, sexo (César Jones, Buttman Argentina, 2010)
La Zona Cautiva (César Jones, Buttman Argentina, 2008)
Teatro Genital (César Jones, Buttman Argentina, 2007)
Temporada alta (César Jones, Buttman Argentina, 2007)
Perversiones sexuales de un terapeuta (César Jones, Buttman Argentina, 2006)
Los desviados (César Jones, Buttman Argentina, 2005)
Pornumental Jone's (César Jones, Kowi Sex Group, 2005)
SuperSalvaje (César Jones, Kowi Sex Group, 2005)
Euge no duerme (César Jones-Trash Meyer, Kowi Sex Group, 2004)
Pornumental (César Jones-Trash Meyer, Kowi Sex Group, 2004)
2176. Clones bisex (César Jones-Trash Meyer, Digital Sex Multimedia, 2002)
El profeta (César Jones-Trash Meyer, Capitol Hot Video, 2002)
Las fantasías de... Sr. VIVACE (César Jones, OS-AL Group, 2001)