Jones y otro de sus sí digo:

Una vez más: Víctor Maytland no es mi enemigo, simplemente no me gustan sus películas, que es algo bien distinto y no tan grave, afortunadamente. No comparto en este caso la teoría del parricidio artístico, a veces las cosas pueden ser más simples de lo que se cree.
Luego no sueño con filmar a Lopilato ni a Grandinetti ni a Martínez, ocurre que a esa altura de la nota tanto entrevistador como entrevistado habían sido ganados por un celebrable animus iocandi.
Es todo señores.