Fragmento de la entrevista realizada por Martina Gennuso a César Jones para el piloto televisivo “D.N.I.: De Nuestro Interés”.

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Martina Gennuso: Buenas noches y bienvenidos a una nueva edición de “D.N.I.”; hoy vamos a dedicarnos a conocer el mundo del cine pornográfico, tema que en la sociedad se percibe con una especie de prejuicio, tabú…Sin embargo las películas eróticas y pornográficas son parte del mundo del cine, son un género más. Por ello hoy contaremos con la presencia del director de cine platense de películas porno César Jones; él nos va a acompañar en este recorrido para conocer las herramientas, las limitaciones y la realización de una película pornográfica. Vamos a conocerlo…

 

Voz locutor: Es conocido como César Jones, platense, de 36 años. Es Licenciado en Comunicación Audiovisual, egresado de la Facultad de Bellas Artes de La Plata; pertenece a la productora LPsexxx , con la cual lleva realizadas once películas. Este año ganó el premio al mejor director argentino en el Festival Internacional de Cine Erótico de Buenos Aires; se caracteriza por convocar gente para sus películas a través de INTERNET.

 

MG: ¿Cómo y cuándo empezaste a formar parte del mundo del género pornográfico?

 

César Jones: Bueno, para ponerle una fecha precisa, la preproducción de nuestra primera película empezó a mediados del 2000, aproximadamente; ésa sería la entrada oficial en el género. Después habría que bucear todo el proceso anterior que hizo que desembocara en aquello…pasaron muchas cosas: mi paso por la carrera de cine, mi fascinación por el cine desde más allá de mi memoria, dentro de ese espectro la inclusión del cine porno como una gama que a mí me interesaba particularmente…


MG: ¿Y cómo definirías al género pornográfico?

 

CJ: Obviamente hay ciertas marcas del género que lo delimitan y lo presentan en sociedad; quiero decir, el porno occidental tiene como marca primera y crucial el hecho de abordar, no sé si tanto la sexualidad, vistos los ejemplos, pero sí el sexo, y hacerlo de manera explícita: o sea, genitales en acción y expuestos en pantalla.

 

MG: Junto al nombre César Jones siempre va, digamos, el rótulo de director, pero ¿cuáles son los roles concretos que vos cumplís en la elaboración de tus películas?

 

CJ: Siempre bromeamos con eso de que de director a chofer pasando por todos los oficios posibles en el medio. Somos un grupo de realización independiente, autogestiva, somos muy poquitas personas, en parte por una cuestión presupuestaria y en parte porque esto se enlaza a un objetivo de lograr cierta armonía, y reconcentrada intimidad y excitación en las personas que van a hacer las veces de actores y actrices en el set.

 

MG: Y tus pretensiones, en un inicio, ¿surgen de lo profesional, de lo personal, o bien de lo que a vos te parece que le gustaría ver a un consumidor x?

 

CJ: No, nunca me planteé qué es lo que le gustaría ver a un consumidor x.

 

MG: ¿Vos creés que tus espectadores tienen algún perfil promedio?

 

CJ: Me parece que el estado casi larvario de la industria hoy, aquí en Argentina, aunque hay un crecimiento sostenido y cuantitativo, hace que uno no pueda tener… o yo por lo menos no pueda tener un mapa muy claro de cuáles podrían ser los receptores de mis películas. Pero por otro lado tiene que ver también con que advierto que muchas veces mis películas se alquilan o consumen en la marea de interés que está provocando en los últimos años el hecho de porno hecho en Argentina.

 

MG: ¿Te sentís reconocido en la sociedad, o al menos en el ambiente?

 

CJ: A fuerza de varios años de estar, sí, soy inevitablemente reconocido… reconocido no en el sentido de prestigio, no implica prestigio, pero sí que más o menos todos saben quién soy, y algunos sentirán más empatía con lo que hago y otros menos. Pero soy un personaje más o menos señalable dentro de este micromundo, por ahora, que es el porno argentino.

 

MG: Una de las características más llamativas de tus películas es que no trabajás con actores profesionales, sino, podría decirse, aficionados. ¿A qué se debe esa elección?

 

CJ: Bueno, en realidad es una elección a medias. Pero más allá de esto, por otro lado, el cine porno argentino está tan en pañales que hablar de actores y no-actores es trazar una franja muy delgada y muy difusa: hay muy pocos actores y actrices que puedan arrogarse una trayectoria importante.

 

MG: ¿Considerás que el género pornográfico es arte?

 

CJ: Cuando el arte... cuando aparece el término “artístico” en escena a mí ya me da un poco de pavor. En realidad me preocuparía más que tilden a mis trabajos de artísticos, sobre todo porque en relación al porno se puede confundir con una corriente que para mí azotó al género en buena parte de los '90 y lo sigue haciendo hoy, que pretende refinar, sofisticar la oferta del porno, pero no repotenciando lo erótico, que debería ser, al fin y al cabo, su “deber”, sino dispersándose en lo argumentalmente vacuo.

 

MG: Bueno César, muchas gracias, y nosotros nos volvemos a encontrar en la próxima edición, el viernes que viene. Hasta luego.


César Jones, 12 de diciembre de 2007.