Entrevista de Julián Gorodischer para Página 12 en relación al artículo
"La intimidad en el centro de la escena mediática "
Reproducimos aquí el texto completo:

1) ¿Por qué tanta gente decide abrir su vida íntima en la pantalla?

Antes que nada debo decir que puedo diferenciar claramente entre ciertas experiencias como la de LPsexxx, en donde las personas que se avienen a participar en proyectos fílmicos porno lo hacen en principio estimuladas por la idea de atravesar una experiencia a la vez sexual y audiovisual –el emparejamiento voyeurismso-exhibicionismo que es en sí condición del cine-; y, por otro lado, la exacerbación plasmada en cantidades de ofertas en cable, TV abierta, etc., por lo que considero, en definitiva, una nueva mutación en el hastío de esta fase tardía del capitalismo, que lejos de aventurarse como un buceo en el espesor de la vida del prójimo, parece develar un cambio de estatuto en el que la esfera de lo íntimo es también un objeto de consumo y, a la vez, una manera, raquítica y desesperada, de estar, de apersonarse en medio del desasosiego.  


2) ¿Qué los motiva?


Quizá esté en parte respondida la pregunta en mi respuesta anterior.  De todos modos, pienso que la espectacularización de la vida íntima lo es en grado muy relativo, ya que los “modelos mentales mediados por los media” –cito aquí al sociólogo italiano Luciano Gallino- encarnan prolija y eficazmente en las personas que nos muestran sus “secretos” periódicamente a través de las pantallas.  Turba pensar cuántas veces los destinos amorosos, por caso, de cientos de miles de personas, se resuelven en una charla de café, a través de gestos, palabras y actitudes replicadas de la última “ficción” exitosa de la TV.   Aquí ya no hay intimidad, sino ejecución de un modelo mental que deviene de los mass media y que no fue a su vez alimentado por el acontecer “real”, sino por (per)versiones –construcciones- maniqueas y alienantes de ese acontecer.


3) ¿Considerás que hay un regreso de los géneros de la intimidad?

 

Sinceramente no veo un regreso masivo de tales géneros, pero esto puede deberse también a mi falta de información al respecto; por este tiempo estoy viendo poco cine y TV, menos aun mainstream, lo cual no me califica como para responder a esta pregunta.   De todos modos, soy casi inútil para visualizar ese tipo de advenimientos o acontecimientos a gran escala, un miope en ese sentido.


 4)  ¿Para los actores es un desahogo, o una fantasía realizada?

 

No podría generalizar, pero más que como fantasía realizada lo veo como experiencia atravesada.  La fantasía cumplida parece conllevar algo de lo inerme, de lo que ya fue, muy en contraste con el vigor de una instancia  de esta naturaleza, que obviamente es de carácter procesual y no agota sus efectos en el rodaje sino que, claro, hace huella para el protagonista en el tiempo y en el “ancho” de su vida.    


5)  ¿Cuál fue la experiencia más biográfica que filmaste?
 
Todas, en el sentido de que parto de mí al momento de idear, luego realizar una película y acometer con cada una de sus etapas.  Es, con distintos grados de opacidad, siempre mi propia sexualidad y el intento de derribar los velos represivos que en ella campean.  Ése es el relato básico, o bien la fuerza ideológica impulsora de cada nuevo proyecto.  


César Jones, 2 de abril de 2006.