Alguien hace una reflexión sobre un tema equis y llega un iluminado a marcarle que lo que dice no aplica en todas las latitudes, topografías, geografías, clases sociales y tipos de tapa de inodoro (que entonces pobres, se quedan afuera de la consideración). Ale Rozitchner tiene un buen mote para definir a este tipo de sujetos: se trata del "bueno internacional", neurótico sin remedio y convencido de su superioridad intelectual sobreentendida (por él, claro). Como dato de color, podría agregarse que en las redes sociales este espécimen suele hacerse acreedor de profusos likes, todo indica que de parte de otros buenos igual de internacionales o bien serios aspirantes al título.


PD: no les tema: son molestos, pero inofensivos.