“El crimen –y el arma de fuego su emblema- como placebo narrativo en la historia del cine”.  Una línea de pensamiento que cuestiona y repica en mi cabeza desde hace largos años; en todo caso siento constancia y cedo el título para que eventualmente lo desarrolle alguien que sepa de verdad sobre el asunto.

PD: es probable, asimismo, que el tópico haya sido profusamente abordado por la teoría y crítica del cine –también la literaria quizás- y este raso saltimbanqui lo ignore alegremente.