Leo por ahí un artículo de un pibe muy indignado por la incorrección política de los memes de "Gatos en el espacio". Todos los opinantes carraspean y asienten. Hay clima de golpe bajo. Una chica acota: "Todo bien, pero el humor debería usarse como una crítica social ante las normas establecidas". Yo me rajo y escribo acá: es lo mismo por lo que el posporno fracasa como porno: no lo contiene, más bien lo aplasta con su carga gravosa y su cantinela moralizante. Vuelvo: si por un mágico e improbable pase de la realidad, el deseo de esta piba se consumara, lo que obtendríamos no sería otra cosa que la muerte del humor. De más está decir que dos días después se extingue la raza humana. ¡Pedro! ¡no vino nadie!