Estoy escuchando el disco de Luis; es de una belleza desarmante. Es, también, una perla en tiempo de descuento que provoca sentimientos muy extraños. Y es que este nuevo presente, breve y espectral, para alguien que nunca se celebró en pasado, es una jugada muy loca del destino.
Más no te puedo decir. Bah, sí: gracias, gracias otra vez.