La neurosis retórica de pretenderlo todo ideología. Una forma de intentar domesticar la realidad, que no se deja y desborda por todos los wines.

PD: Es incluso la tiranía retórica de la que nadie puede salirse: quien pretenda haber prescindido de las ideologías, será acusado de que la suya no es más que una nueva que se afirma sobre la negación de las otras (y que esconde bajo ese suelo una verdad ominosa que prefiere seguir velando). Son fenónemos puramente discursivos, que las fuerzas vivas del mundo ponen en jaque toda vez que no logran ser jibarizadas, para inquietud de quien no se lleva bien con nada que no pueda dominar.