La singularidad del porno no reside en la presencia o ausencia de argumento, sino de una mirada que construya un universo-sentido -erótico, claro- que eventualmente habitar: hola, ¿hay alguien en casa o es sólo otro mensaje en la contestadora? Lo extiendo al resto del cine y en fin, a cualquier ámbito del quehacer humano.

César Jones, archívese.