15 y 7 años. Ellas también fueron víctimas. Conviene tenerlo presente. Ésta no es una publicación para polemizar. La memoria, valor declamado si los hay, sirve para recordar lo que tuvieron que soportar estas chicas, no ya por la muerte de su padre, sino durante un duelo en el que quienes debían cuidarlas no las dejaron en paz y se regodearon obscenamente en su dolor.
Víctimas, aunque mucho no rinda mencionarlo.