Carta enviada por César Jones a la revista "Adultos", luego de encontrarse con un artículo en el que fue calumniado por el paraperiodista Patricio Ricci:

Sres. de “Adultos”: en el día de hoy, 21 de septiembre de 2005, llegó a mis manos un ejemplar de la edición Nº 249 de su revista, publicada en diciembre de 2004. En el mismo, dentro de la sección “Videoguía”, hay una nota firmada por el señor Patricio Ricci en referencia a un film que co-dirigí: “Euge no duerme”. Lo que lamento luego de haberla leído detenidamente no es tanto la ramplonería acrítica del texto; tampoco las erratas, por caso cuando se hace mención al otro director del film como Trash “Mayer”, en realidad Trash Meyer, o la referencia a un tal “Tarkosky”, que seguramente haya querido aludir al director ruso Andrei Tarkovski; ni siquiera me decepciono demasiado al notar que varias de las imágenes que ilustran la nota no corresponden al film objeto del comentario del señor Ricci. No, no es tanto eso sino algo mucho más grave, que además exijo, como creo es justo, se repare: en ciertos pasajes del citado texto, negligente o (mal)intencionadamente, Patricio Ricci me adjudica declaraciones que jamás hice y tergiversa desfachatadamente otras que sí hice. Detallo: en una parte de su artículo, el Sr. Ricci me atribuye la siguiente frase, supuestamente transcripta del número 84 de la revista “Los Inrockuptibles”: “El pionero soy yo, dice César Jones , los demás directores son inventados…”. Lo cierto es que lo que dije, y parece que el señor Ricci leyó mal (quizás...), es lo siguiente, demasiado distinto: “… en las entrevistas que le hacen, Víctor Maytland –aunque él sabe que no es así- dice que es el único, el pionero...”. Para comprobarlo no hay más que recurrir a cualquier ejemplar del número en cuestión de “Los Inrockuptibles”. Lo que allí denuncio, es justamente el cínico empeño de Maytland en negar la existencia física, tangible, de otros directores de films triple x, cosa que siguió intentando hasta que la realidad desbordó por completo su táctica de ocultamiento. Sorprendentemente, Ricci me endilga a mí aquello que en realidad repudié de Maytland, dedicándome, por si fuera poco, un sentido sermón acerca de mi esotérica (sic) falta de humildad (…). Pues en todo caso se equivocó de director. Pero hay más: no conforme con esto, acto seguido el inefable Ricci decide virar inesperadamente hacia un “periodismo de investigación”, rastreando y hallando a David Bellini, co-director del film porno “Cinco sentidos”, devenido entonces prueba irrefutable de la falsedad de una afirmación que nunca hice (¿?!!!). Y aun insatisfecho con tal alarde de rigor profesional, durante la entrevista telefónica que ambos mantienen, Ricci me adjudica una nueva y apócrifa declaración: “César Jones dice que en 5 Sentidos no hubo cinco directores”. Obviamente, la respuesta de Bellini no se hizo esperar: “Vos estuviste ahí, así que sabés que hubo cinco individuos de carne y hueso dirigiendo su propio cuento”. Otra vez la misma insólita modalidad: obtener testimonio de primera mano para demostrar la falsedad de una apreciación que jamás vertí, ni en “Los Inrockuptibles” ni en ningún otro lado. Repito: jamás mencioné al film “Cinco Sentidos” en entrevista o texto alguno, nunca. Por cierto, un detalle no menor a tener en cuenta: Ricci se declara durante la nota amigo de Bellini, quien a su vez co-dirigió junto a Maytland la mencionada "Cinco Sentidos", además de ser su habitual colaborador y asistente. ¿Huele mal, verdad? En suma, Patricio Ricci, haciendo blanco en mi persona, calumnia, miente y tergiversa dichos y hechos, exhibiendo al paso su flagrante miserabilidad. Eso sí es de lamentar, y por ello estas líneas.

 

César Jones, 21 de septiembre de 2005.

 

PD: he juzgado oportuno hacer de ésta una carta abierta y pública, entre otras razones porque contesta a una pequeña colección de difamaciones difundidas por la misma vía, y también porque a pesar de mis reiterados intentos nunca obtuve respuesta -ni de la revista Adultos ni de Patricio Ricci- a la versión privada e idéntica de esta misiva.