Este tema, como los de los Beatles, están en una misma frecuencia, calan hondo en tanta gente, incluido éste que escribe, porque transitan una gama que la miopía del prejuicio no logra elucidar: hablo de la alegría de existir. Existe la angustia por igual motivo, claro. Pero por qué una debería rankear más alto que la otra. Pharrell, entonces, es beatle, una maquinita beatle. Bien por él, y por mí que disfruto este tema como un enano.