Está preocupante la cosa. Binner me parece un hombre valioso y de la experiencia del socialismo santafesino hay mucho para rescatar. Además, cualquiera que tenga dos dedos de frente o no esté infectado de mala leche o chicanismo sabe que esa gente es incapaz de estar en contubernio con el narcotráfico. Pero también es incapaz de controlarlo. No basta con decir que es un problema de la Nación -que desde ya que lo es- y sacárselo de encima. Son demasiado cándidos y no les veo fuerza para ejercer el poder. El bien llamado "evangelismo empresarial" de Macri tampoco me convence. De la izquierda dogmática ni hablo, pienso en ellos a la noche cuando quiero que me entre el sueño. Y todo esto me inquieta de cara al 2015 porque, claro, estoy podrido de peronismo. Harto de presidentes y barones reciclables, mafias con lealtades y traiciones, irrespeto absoluto por la ley y rosca eterna: es decir, Scioli, Massa, Kirchner, Menem, etc. No obstante, no atisbo otra cosa en el horizonte. Compliqueti.