Se va imprimiendo en offset al día 15 de marzo de 2011...

Es alarmante y desola comprobar la inerte permeabilidad de mi psique frente a ciertos estímulos externos. Esta inquietante condición se pone especialmente de manifiesto cuando abordo la obra de algún escritor que me seduce, moderada o intensamente. Es entonces que me descubro pensando según los recursos, tono y estilo propios de la prosa del autor en cuestión. El efecto es a la vez acumulativo y limitado, por lo que al poco tiempo este casco vacío que llevo sobre los hombros se encuentra listo para un nuevo rellenado temporal. Hace unos días concluí mi lectura de “Las partículas elementales”, de Michel Houellebecq. Imaginaos.