Menem terminó con el servicio militar obligatorio en la Argentina. Para que esto sucediera tuvo que ocurrir el crimen de un conscripto por abuso de autoridad (hecho que se inscribe en una larga y horrible tradición en los cuarteles de nuestro país). No es extraño que nadie mencione este logro en una sociedad que se jacta del valor de la memoria al tiempo que obtura o "reescribe" su pasado con negadora puntualidad. Entonces, Menem abolió el servicio militar obligatorio en la Argentina. Bien por Menem, pues, y por los que en su momento apoyamos esta medida. Me llevo el dedo a la sien cual Chichetriplequis y despacito repito: mmmmemoriaaaaaaahhhh.

PS: Cuántos que no pararían de enrostrarnos esta conquista si hubiera sido una decisión de Alfonsín -ni que decir si de Néstor o Cristina- se abstienen convenientemente de éste y otros recuerdos inconvenientes, al tiempo que se presentan a sí mismos como progresistas o en cualquier caso en las antípodas de cualquier ideario conservador. Enternece de sólo pensarlo.