"Y una vez que has recorrido la extensión de tu mente, lo que
gobiernas es tan claro como un registro de cargas;
no debes pensar que alguna otra cosa
existe.
¿Y cuál es el beneficio? Sólo que, con el tiempo,
identificamos a medias las ciegas marcas
que todas nuestras acciones llevan, podemos hacerlas remontar a su origen.
Pero confesar
en aquel descolorido atardecer en que nuestra muerte empieza,
lo que era, difícilmente satisfaga,
porque se aplicó sólo a un hombre una vez,
y a ese hombre, agonizante".

Philip A. Larkin
(1922-1985).