Hace tanto que estoy editando esta peli (y esto aún no acaba, todavía quedan 3 ó 4 días por delante) que me siento Rod Taylor sentado en su time machine, mirando el maniquí del escaparate y viendo con pasmo el sucederse de los días, las estaciones, los años, los lustros, los decalustros... ¡ay! Pero bueh... igual ya termino :)