En general, la gente que desprecia el acto participativo que supone una elección (connotándolo negativamente como una muestra de becerraje colectivo) suele ser aquélla cuyo raquitismo emocional, cuya pobreza de logro en la propia aventura existencial, le vuelve inconcebible la idea de delegar poderes y facultades que no supo procurarse en su vida personal.
Ésta suele ser la gente que sueña con el poder total, la utopía, la vida cristalizada o la ‘revolución’. Es decir, la gente que sueña con la muerte. Pero en general, ¿eh?

PD: Y cuando digo "en general" lo digo en serio, hay personas que descreen del voto y a las que esta tentativa de descripción definitivamente no las alcanza ni comprende.