Más sobre la propuesta de "Visiones de un erotómano" (nuevo film LPsexxx en fase final de postproducción).



Cierto que el leit motiv del film, esto es, proponerle al espectador surfear o hacer correr su libido sobre la paja de otro -el narrador en este caso- podría ser la cifra del porno todo (aunque yo creo que el género es bastante más que eso). Ocurre, en este caso, que aquí -y no en el resto de las producciones- esa condición es el hecho narrativo mismo, singularizado y explicitados sus mecanismos a través de la estructura del relato. Justamente, a caballo del intento de imbricar formatos "tradicionales” y formato "youporn” (la otra gran tentativa de la peli*), el desafío se propone convertir en película, en una película puntual, aquel presupuesto -otra vez: el porno es la paja de uno al servicio de otro- sobre el que los demás films operan sin aludirlo (por eso la tapa del DVD llevará ¿innecesariamente? la palabra “PORNO”, entre otras, en su portada). Para la industria en general -y me incluyo microbianamente- ése es el súperobjetivo del género; para mí, esta vez, es también el tema de mi película. Por eso, entre otras razones, hay secuencias de metalenguaje dentro del film, claramente enunciadas por el protagonista masculino, que tiene plena conciencia del universo fílmico que habita (otro tanto con los demás personajes que miran a cámara). Sin embargo, en este caso y para retomar el lema, aquí es la paja del narrador pero ya no a la carta, al servicio del otro, sino como desarrollo de una mirada -más o menos desastrada, ése es otro tema- personal y honesta y por ende propia y contingente. Por eso se invita/desafía al receptor a sumergirse en la experiencia -ojalá que placentera, por suerte incierta- ya no de clichés que se asemejan a sintagmas cristalizados, ni en las temáticas predecibles -aunque no por ello menos excitantes- de la hipercompartimentación del porno en Red, ni en un largo porno ‘meramente’ ficcional, sino en una experiencia donde, para decirlo rápido, se estaría colocando a sabiendas el casco de VR de otra persona, la ‘voz’ de un narrador puntual, taxativo, ése y no otro y en este film y no en otro. Volviendo a la analogía con la realidad virtual, sería en este caso un casco ajeno y porno, con ánimos deconstructivos y deseoso de ser apropiado por el prójimo.
Finalmente, y por si no fui lo suficientemente claro, lo que intento decir es que ésta no es sólo la puesta en superficie de la máxima sobre la que se impulsa el género. Es decir, lo es, sí, pero a través de un relato signado por el decurso masturbatorio de un narrador fuera de campo; un relato, entonces, que nos regala con el capricho en tiempo real de una paja que discurre sobre el terreno cambiante, disruptivo, a medias azaroso y discrecional de aquél que está dispuesto a olvidarse del tiempo en favor del placer (de ahí el desprecio de la peli por aquello que en la jerga del cine –y también en la del fútbol, por caso- se suele llamar “dinámica”). En el mundo que describo, mirar un culo, o apreciar un gesto, puede durar una vida, al menos por un rato.

*Ver http://www.lpsexxx.com.ar/novedades/novedades148_d.html

PS: creo que lo más interesante en "Visiones..." es el ejercicio de "despersonalización" atado al placer que se propone al espectador, pues el film lo invita a probarse el incierto traje libidinal que otro confeccionó para sí y que tal vez le siente bien a él también, pero que de ningún modo fue concebido a medida. Deberá el convidado, entonces, aceptar el agasajo con riesgo añadido. O no.