Abundan los partidarios del gobierno y afines descalificando a la gente que se manifestó el 18. Desbrozaron la composición de la marcha con asombrosa precisión. Se estaría tratando de un hato de, a saber: gorilas, garcas, fascistas, burgueses (¿?), golpistas y, líbranos Señor, clase media (la más ruin de las condiciones ontológicas, se sabe). De la presidenta al llano militante baja la línea que reza: si no les gusta este gobierno, armen un partido y ganen las elecciones. Trabajando para todas y todos, como puede apreciarse. Pues bien, yo replicaría: si no te gusta el derecho de las personas a manifestarse podés armar las valijas y mudarte a alguna teocracia fundamentalista (sugiero Irán, por empatía creciente y recientes acuerdos de justicia) o a algún otro regimen autoritario a la carta, porque aquí intentamos vivir en democracia y no hace falta armar ningún partido (que los hay más de dos, afortunadamente) para salir a la calle y expresar descontento con el gobierno de turno. Otra cosa que podría sugerirte es reformar la Constitución y abolir el derecho en cuestión, pero no lo voy a hacer porque temo que serías muy capaz de intentarlo. Algo me dice que, en la Argentina actual, a la nueva derecha hay que ubicarla allí donde se glosan viejas consignas de izquierda.