La voltereta en el aire de la revista Barcelona -y de varios otros más sigilosos- es lamentable. Cuando el barco se hunde...
La diatriba antipolítica da buen rating pero no sirve, es perniciosa e irresponsable (sobre todo de parte de los que la glosan sabiendo lo que hacen).
Esto no es sólo un azote climático. Es decir, sí, lo es, y en el caso puntual de La Plata amplificado por la falta de política (lo que hay que reclamar es su presencia, justamente) y una adminsitración delincuencial que en las últimas 48 hs. nos mostró las consecuencias de la ignorancia y el vandalismo cuando ambos se dan la mano para detentar un poder que, en nuestra ciudad, le fue conferido al intendente Bruera y a sus secuaces no una, sino dos veces y por amplia mayoría del electorado platense.