Dedico este libro a los manes de Apolonio de Tiana, contemporáneo de Cristo, y a todos los Iluminados verdaderos que pueden quedar en este mundo que se pierde;

Y para señalar bien su profunda inactualidad, su espiritualismo, su inutilidad, lo dedico a la anarquía y a la guerra en este mundo;

Finalmente lo dedico a los Antepasados, a los Héroes en el antiguo sentido y a los manes de los Grandes Muertos.

(Antonin Artaud, "Heliogábalo o el anarquista coronado", 1934)