Se retiró como jugó, en silencio. Muy buen tenista, se mantuvo casi quince años entre el top 15 y el top 40 del ranking ATP, lo cual no es poco. Ganó varios títulos, jugó Copa Davis cada que se lo pidieron. Gran sentido del humor, siempre buena onda, se tomó su carrera en serio pero supo reírse de sí mismo y la única vez que se sacó fue con el bad boy Lleyton Hewitt, a quien, cansado de sus bravuconadas, escupió en la cara durante un cambio de lado. No se lo vamos a festejar, pero le sobra crédito. Suerte, Chelita.



PD: como lo cuenta en el video, una vez el capitán argentino de Copa Davis se refirió a él como un Torino, dando a entender que era un "auto viejo" en relación a jugadores más jóvenes. Juan Ignacio se lo tomó con humor y terminó atravesando París a bordo de un Torino rumbo a su compromiso en Roland Garros. Un grande.