Leticia Brédice sobre "el porno" (buhhhhhhhh el pooooornoooooo, cuidaaaahhhhhdooooooo): "En ese sentido, la rubia aclaró que, de todos modos, el ciclo de El Trece evita la sordidez para concentrarse en otro tipo de conflictos. 'El programa trata lo difícil que es vivir sin un peso, lo difícil que es estar en la industria del porno y mantenerse, lo oscuro que es que tus chicos te vean, que sepan todo. Cuando vi el primer capítulo dije: `guau, qué doloroso para los chicos'. Pero los personajes lo toman bien y se ríen', sostuvo en referencia a la historia de la pareja de Dicky y Lorna (Soledad Silveyra), un matrimonio que hizo de la pornografía un negocio familiar.
Por otro lado, la artista dijo que no le gusta el entretenimiento para adultos ni le inspira nada a la hora de encarnar su papel. 'No soy consumidora de pornografía y lo poco que investigué me dio mucha tristeza como para poder aprender o copiar algo'".

O sea que investigó, pero poquito, que por suerte Pol-k evita la sordidez inherente al género -obvio, negrita, es re re oscuro todoooo-, y que además la blonda y lúcida estrella nos compadece desde los riscos de Palermo Hollywood, todo esto mientras perpetra junto a otras lumbreras una tira que, ¿cabe alguna duda?, hará historia en la televisión por su pericia narrativa y altísimo nivel interpretativo.
Ay, dios.

rPD1: ¿Habrá leído un pdf con las letanías de Linda Lovelace?

rPD final: En fin, gente poco seria, sinapsis estropeadas, PRODUCCIONES poco serias, absurda condescendencia (¿quién está en condiciones de compadecer a quién?) y un amor fou por las calidades de subsuelo. No hay más que decir, sigo trabajando, yo sí, seria, intensamente, en lo que hago. Bye gente.