Sé que hay muchos ejemplos en contrario, y yo empezaría por Fellini para rebatirme, pero hace ya años que siento que la musicalización es una falta de fe en la potencia del lenguaje audiovisual, falta de fe en el cine. Discurran, ilustren, azótenme cuando quieran.

PD: La verdad es que yo musicalicé mis pelis -y muchas veces las sobremusicalicé- durante muchos años. Hace unos 5 que apenas se oye una nota perdida aquí o allá, con mucha suerte. No se trata de una diatriba contra la bandas sonoras, sino contra cierto modo de usarlas a manera de muletas (cosa que yo hice repetidamente, por cierto). Por otro lado, muy mío, la música es un elemento que ya no estoy necesitando ni añoro, simplemente desapareció de mi horizonte audiovisual.