Recién le gané una carrera a pie, tácita pero a cara de perro, a una vieja canosa. Soy una amenaza.

PS: Yo respetaba los semáforos y ella no, pero hubo justicia divina: en un momento se le voló la bufanda, yo tomé mi oportunidad y me encaminé a una victoria segura. Quiero compartir este triunfo con los que siempre creyeron en mí, incluso en los momentos difíciles.