Me dice el señor taxista que me trae a casa: "¿Te gustan las paraguayas a vos? Yo me conseguí una, divina está la pendeja; mañana la llevo a la casita en Punta Lara, ya compré la tira de asado y el vino, trescientos pesos la hora me cobra, me clavo un proyectil y se va todo a la concha de su hermana, ¿o no?".
Historias de vida.

 

PS: supongamos que este taxista es el que HABITUALMENTE me transporta hasta mi hogar, así no tengo que soportar acusaciones de mala praxis verbal.l