Perdonenmén, pero qué bodrio los programas dedicados al rock argentino. Ese tonito didáctico, siempre el mismo cuentito sin disonancias, las entrevistas endogámicas, la glorificación constante. Dan ganas de abrazar la causa de Maluma y pasar a la clandestinidad.

PD: Olvidaba mencionar el machaque sobre lo remanido de las obras (¡los hits!, los mitos cristalizados) y la mirada ramplona o sencillamente ausente de los aspectos menos conocidos (y muchos veces más valiosos) de los distintos artistas. Un camino recto y simploso.