Hermosa peli, con regusto amargo y algo de cuento infantil. Y entre tanto para destacar, la idea de la única música del film, igualmente hermosa: un arrullo que parece provenir de las profundidades del bosque, del interior de la joven protagonista o de la vastedad del cosmos; en cualquier caso, una melodía triste y bienhechora destinada a protegernos, a Wendy y a nosotros, de las desdichas de un mundo que a veces puede tornarse demasiado cruel.
Ah sí, feliz Navidad, se recomienda.