INTRO X CÉSAR JONES

Al principio

Operación VIVACE

La transición hacia Fingers: "El profeta"

Mientras tanto Clones: ¿film porno?


 
 




Intro x César Jones

LPsexxx nace a principios del año 2000. Parece ser la resultante de varios años -y quizás más- de roces, reflexiones, actitudes, entradas como espectador e influencia consciente e inconsciente en proyectos audiovisuales de la pornografía como cosmovisión en mi vida. La aparición de Vale-C en la escena como co-equiper -luego productora ejecutiva-actriz-best girl-, impulsa la transformación de este entorno xxx en mí hacia la puesta en acto de un proyecto conjunto y concreto: hacer una película porno. El vuelo terminó de tomar su incierto curso con la convocatoria de M.M.Trash (luego Trash Meyer) como cámara-asistente de dirección, quien arriba con propuestas técnicas, narrativas y de producción que acaban modificando una vez más el statu quo anterior a su llegada.
Conformado así el equipo inicial LPsexxx, nos lanzamos a la preparación de nuestro primer vídeo: "Las fantasías de... Sr. VIVACE", involucrando en ello nuestras propias visiones sobre el sexo -y de allí hacia lo demás- y nuestra lejanía ideológica respecto del mainstream porno extranjero y local (cuyos escasos ejemplos no hacen más que proporcionarnos el combustible necesario para emprender el desafío).

 

Al principio

Vale-C y yo pensábamos en un film de
características hiperamateurs, con luz natural, exteriores sin permiso y azarosamente desolados, elenco mínimo, handy-cam vhs, sonido ambiente y nosotros dos como equipo técnico y protagonistas (pensábamos en Nacho del Negro -luego sonidista y best boy en LPsexxx- para completar el staff del film). Todo esto contra un guión complejo en cuanto a la dialéctica diálogos-planos-música, y a la puesta en foco/fuera de él de los personajes que integraran la historia.*
Al incorporarse M.M.Trash, propone, y son
aceptados de buen grado, cambios importantes en cuanto al concepto general del proyecto: filmar en mini DV-cam, con un set de luces -Jones propone registrar el sonido digitalmente y por separado de la imagen- y, ya en la faz narrativa, realizar el film en episodios creando a tal fin un personaje que hiciera las veces de presentador-separador de los mismos. Mutado hasta volverse casi irreconocible en sus intenciones primeras, acometemos con la ardua tarea de preproducir el film, en medio de una industria nacional embrionaria o casi inexistente y en una ciudad -La Plata- poblada mayoritariamente por estudiantes y empleados públicos...

*finalmente el guión que escribí con la
colaboración de Vale-C pasó a formar parte de un involuntario banco de argumentos, cuya revisitación pierde fuerzas de cara a los nuevos proyectos LPsexxx.

 

Operación VIVACE

Así las cosas, en ese tiempo tropiezo casi por azar con Osvaldo Casal, lejano y fugaz compañero de un curso de ingreso en la Facultad de Bellas Artes. Inquieto como siempre, Osvaldo me refiere una larga lista de supuestos emprendimientos -relacionados con eventos, desfiles de moda y realización de programas en el cable local, entre otros- en los que no me interesaba participar. Sin embargo, ante su insistente curiosidad por mis proyectos actuales disparé secamente: "estoy haciendo una porno". Al otro día Osvaldo llamaba a mi celular contándome que había puesto en marcha el cast, que necesitaba una videocámara para registrar las pruebas y entrevistas y que no sé cuántos interesados ya estaban en su lista. Finalmente decidimos incorporarlo al equipo técnico como cast director y mantener su tarea bajo nuestra celosa supervisión.
De este modo, apostando al resultado final y a poder comercializar el film una vez concluido, el cast se vuelve arduo, minucioso, absorbente, lento y particularmente dificultoso el conseguir chicas que se avengan a actuar en el vídeo.
Con los actores bajo un contrato por el que
serían remunerados sólo si el film era luego vendido (lo cual afortunadamente ocurrió), decidimos ir rodando cada secuencia al tener un mini-staff armado, mientras el cast proseguía en busca de un segundo mini-staff y así hasta completar los cuatro episodios que dan vida a "...VIVACE".
Este proceso conjunto de pre y producción se
extendió durante aproximadamente unos seis meses, que sumados a los varios otros que nos tomamos delineando el discurso de nuestro film y propuesta y luego la postproducción, terminaron redondeando prácticamente un año (!!!), extenso tiempo récord para un género que acostumbra a dejar lista una película en cuestión de días. El carácter independiente de nuestro emprendimiento, nuestra ignorancia realizativa en lo que al triple x refiere (que en muchos casos derivó en sorprendentes, excitantes resultados) y la suma de una serie de ítems relacionados con los dos primeros, dio lugar a un trabajo absolutamente heterodoxo por éstas y otras características: en el film aparecen 18 actores y actrices (un número elevado aun para algunas producciones mainstream yanquis o europeas), hubo cuatro músicos/no-músicos llevando a cabo las bandas sonoras de cada una de las historias del film, y sólo el proceso de edición -en el que descollara Alex Jake- duró un mes a jornadas completas. Por otro lado, la elección de Osvaldo Casal como Sr. VIVACE surgió casi como una 'epifanía' cuando en una charla casual, al ir describiéndole a Osvaldo las características, atuendo y funciones narrativas del personaje, caí en la cuenta de que tenía al actor indicado en mis propias narices. De más está decir que la convocatoria hizo a Osvaldo un poco más feliz de lo que ya era...


Curiosidad
Le debemos a Vale-C el bautismo de este
entrañable, bizarro e increíble personaje que ahora muchos conocen como Sr. VIVACE.

Nodos en la red
Que el sexo haga sentido en la trama
inextricablemente atado a ella. Construir -esto- para luego derruir-lo. No reemplazar ese vacío. (César Jones/ MEMO Sharp EL-6790, septiembre/2000).

So
Hacia fines de diciembre de 2000, "Las fantasías de... Sr. VIVACE" estaba lista para ser ofrecida a las cuatro o cinco distribuidoras nacionales o extranjeras con representación en la Argentina que había a la fecha. El siguiente paso -febrero de 2001- fue editar un trailer con el que intentamos interesar a estos posibles compradores, negociaciones iniciales en las que la firmeza, operatividad y empeño de Vale-C fueron cruciales, sosteniendo el proyecto ante mis ansiedades y a veces intenso desasosiego. Al tiempo tuvimos dos ofertas concretas, decidiéndonos finalmente por OS.AL GROUP, que anuncia en abril y edita en mayo para nuestro país y otros de Latinoamérica "Las fantasías de... Sr. VIVACE"; aunque, más que justa es la crítica, lanzando al mercado una copia de pobre calidad audiovisual y exhibiendo de este modo una falta de compromiso para con sus propios productos que aún hoy nos asombra casi tanto como nos indigna.

 



 

 

 

 

 

 
 

La transición hacia Fingers: "El profeta"

Luego de algunos tímidos intentos de casts en las instalaciones de OS.AL GROUP, las posibilidades de continuar filmando para esta productora se diluyen inexorablemente debido a diferencias operativas pero sobre todo éticas insalvables en cuanto al modo de encarar una producción o una serie de ellas, y a las condiciones que OS.AL GROUP pretendía imponer .
A la vez, Vale-C se aleja del proyecto abocada a estudios relacionados con la música y la psicología.
Desencantado por éstas & otras desventuras durante el "período VIVACE", César considera la posibilidad de abandonar el género, dejando LPsexxx su pequeño legado y cambiar el curso una vez más...
De pronto, el firme y entusiasta interés del multimedio FingersArtGroup por producir no sólo un nuevo film, sino, en palabras de su representante Adrián Iannoni, de "crear un mercado porno en la Argentina". La propuesta es estimulante y LPsexxx acepta, poniéndose en marcha la preproducción de "El profeta". Luego de un dificultoso cast, se lleva a cabo el rodaje en dos jornadas en un barrio privado en el interior de la Provincia de Buenos Aires. Sumado a las propias torpezas realizativas -todo hay que decirlo- el súbito desplante de una de las actrices del elenco, accidenta y altera profundamente la filmación. Jones y -sobre todo- Meyer se transforman en una auténtica autobomba en vídeo y modifican grandes tramos del plan de trabajo sobre la marcha para finalmente obtener un material con el cual quedan, dadas las circunstancias, sólo aliviados. Los cabildeos, negligencia, intromisiones y reiterados maltratos de la productora para con actores & directores retrasan la entrada a postproducción durante casi un mes. Finalmente, con CWC como operador de edición, a fines de octubre de 2001 "El profeta" se encuentra lista para ser lanzado al mercado.
La idea de una continuidad filmográfica se
deshace y la propuesta original de Fingers
desaparece sin mayores explicaciones. Luego de una nueva e insólita demora, este singular multimedio usurpa los derechos del film (pertenecientes a Jones), que al tiempo, curiosamente, aparece distribuido por la compañía Capitol Hot Video, quien lo lanza al mercado local e internacional en enero de 2002.
Fingers jamás cumple sus compromisos
contractuales con LPsexxx y tampoco lo hace con parte del elenco. Por estos motivos es que hacia octubre de 2003, LPsexxx, tras un largo proceso judicial, es parcialmente indemnizado por tales daños, lo cual proporciona al grupo los fondos necesarios para emprender el rodaje de "Pornumental", film con el que se inicia lo que podría considerarse la segunda etapa en la vida del grupo.
 


 

 

 
 

Mientras tanto Clones: ¿film porno?

Al tiempo que Adrián Iannoni y su multimedio FingersArtGroup se debatían entre la ineptitud y la mala fe, LPsexxx recibe una propuesta de una flamante productora local: Digital Sex Multimedia, reciente desprendimiento de Kowi Sex Group. Las tratativas son rápidas y el proceso de filmación aun más. El resultado, un film de bajísimo presupuesto, anémico, una extreme-porno retrofuturista con temática travestí-bisexual, cuyo grado de experimentación y atmósfera abismal lo convierten en potencial objeto de culto y lo ubican en los lindes del género. En efecto, "2176. Clones bisex" subvierte los férreos códigos del porno a través de un paisaje desolado y desolador, ubicando la historia en el año que indica el título: un futuro postnuclear donde sólo un puñado de clones humanos moran en Cubículos de Supervivencia, protegiéndose de un hostil exterior infestado de radiación. Un viento impiadoso en forma de loop atraviesa la cinta de principio a fin; los protagonistas han dejado en el camino el habla -por lo que durante la película no se escucha una sola palabra-; el sexo ya no halla su referencia por el género -masculino/femenino- ni por las tendencias -bi/hétero/x-, sino que ofrece una deriva -que es también narrativa- marcada por la angustia del vacío y un ambiguo retorno a una sexualidad primigenia. Estos clones no cogen como lo hacen los hombres de hoy, sino como los de un posible 2176. Restos de tecnología obsoleta aquí y allá, telas raídas, escaso alimento sintético, agua como bien supremo, máscara anti-radiación como única forma de abandonar los Refugios...
César & Trash construyen la compaginación insertando flashes blancos que separan minisecuencias que nada dividen; en segundo plano sonoro el lejano loop de algún motor en inútil funcionamiento y la imagen asfixiada por filtros que extrañan y hostilizan el espacio habitado por el film. De ahí la pregunta que da nombre a esta pequeña reflexión.

Digital Sex, hasta el día de hoy, falta a sus obligaciones de pago con el actor Wolpix.

Alexa Kass, protagonista del film, incumple con mínimos requisitos de vestuario, presentación personal y disposición sexual acordados claramente y con toda antelación con ambos directores, lo cual obligó a sensibles modificaciones en una ya de por sí extrañísima prototrama, que sólo pudo llegar al ominoso puerto al que lo hizo merced a los ingentes esfuerzos del equipo todo LPsexxx.

Continuará...

(César Jones, abril, 2005)